¡Hola! Soy Pablo y esta es mi familia. Con mis hijos y mi mujer he aprendido lo importante que es dejar constancia, tener una huella visual, de todos esos momentos pequeños y grandes, cotidianos y trascendentes, que desearemos recordar con el paso del tiempo.

Juntos hemos llenado decenas de álbumes con miles de fotografías, miles de recuerdos. Y quiero que tú puedas hacer lo mismo.

Me cautivó la posibilidad de contar historias que perdurasen en el tiempo

A los 18 años mi padre me regaló por mi cumpleaños mi primera cámara Nikon Réflex. Me pareció fascinante el funcionamiento de la cámara, los objetivos, el flash... pero lo que más me cautivó fue la posibilidad de contar historias que perdurasen en el tiempo.

Estudié ingeniería en informática y me especialicé en multidemia e imagen digital. En aquél momento se adivinada la revolución que estaba por venir. Empecé a trabajar como fotógrafo profesional cuando un primo de mi mujer me invitó a una convención de fotografía. Tuve una epifanía, algo que siempre había tenido dentro pero que hasta ese momento no había salido a la luz: quería ser fotógrafo.

Perdí a mi padre y me arrepiento de no tener esa fotografía especial con él

El tiempo pasa muy rápido. Seguramente has pedido a una persona querida en tu vida. Yo perdí a mi padre y me arrepiento de no tener esa fotografía especia, que es lo único que te queda, que son tus recuerdos. Es en esos momentos cuando le das todo el valor a ese trozo de papel ya que te permite tener un recuerdo tangible, a salvo de los caprichos de la memoria.

La revolución digital trajo consigo la popularización de las fotografías, pero también la falta de conservación en el papel. ¿Quién no ha perdido el móvil y con él todoas las fotografías? Déjame ayudarte a plasmas aquello que no quieres olvidr, porque quien conserva sus recuerdos vive dos veces.

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Pablo.